¿Quieres Conocernos?
Ministerio de Conquista Sobrenatural nació primero en el corazón de Dios, Él nos llamó, nos preparó y guio, incluso para darle el nombre que tiene esta iglesia. Conquista: basado en Josué 1:3 “Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisaré la planta de vuestro pie.” Dios nos mostró que era más que Seguirle como Hizo Moisés, a nosotros se nos llamaba a Conquistar, al igual que a Josué. Sobrenatural: Porque nunca fue ni será en nuestras fuerzas, sino bajo el poder del Espíritu Santo. Todo esto es Bajo su guía, y como familia porque Dios es Dios de familias, y, por tanto, no somos solo un grupo de personas, somos familia, basado en el amor, amor de Dios, que es acción y no solo palabras. Al igual que nuestro Señor Jesucristo, el cual vino al mundo por amor, y predico, enseño las Buenas nuevas, que eran y son, Que el Reino de Dios se ha acercado.
A lo largo de los años, hemos visto cómo Dios ha obrado de manera extraordinaria en nuestra congregación, realizando sanidades, milagros y restauración de vidas. Cada reunión es una oportunidad para experimentar la gloria de Dios.
Un lugar, un espacio donde creemos en un Dios sobrenatural que hace milagros, transforma vidas y destinos por medio de su amor, y revela su propósito para ti.
Predicar el Evangelio con poder sobrenatural, y también con el amor de Dios que sobrepasa todo entendimiento. Hacer discípulos para juntos cambiar nuestra Samaria (San José de Mayo), nuestra Judea (cada rincón de Uruguay) y hasta lo último de la tierra, transformando sus entornos con amor, palabra de Dios y milagros todo en obediencia a nuestro Padre Celestial. Siguiendo las pisadas de nuestro Maestro, Jesús.
Ser un Ministerio que crezca en estatura y en sabiduría, es decir Crecer en cantidad sin perder la calidad, calidad de lo que se enseñe, hasta de ejemplo de los creyentes como 1 Timoteo 4:12 en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Alcanzando personas, pueblos y naciones bajo la guía y poder del Espíritu Santo formando generaciones de hijos de Dios comprometidos, hasta que Él venga.
Santidad, verdad, amor fraternal, servicio, excelencia en el culto y compromiso con la Palabra de Dios como fundamento de todo lo que hacemos.
Liderazgo espiritual